ANTE EL INTERVENCIONISMO EN VENEZUELA DECLARAMOS:

“Más libertad para la industria de la Educación”: una importante e incómoda verdad y tres tristes mentiras.
Enero 18, 2019

Las y los trabajadores de la educación organizados en el Movimiento por la Unidad Docente, ante el nuevo asedio impulsado por la derecha política venezolana e internacional en contra del pueblo venezolano, señalamos:

1. La auto proclamación  de Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, constituye abiertamente un intento de Golpe de Estado auspiciado por Estados Unidos.

2. Entendemos dicha acción como parte de las tácticas de la oposición oligárquica venezolana, que hoy  usa a antojo la institucionalidad, para derrocar al gobierno del Presidente Maduro. Esto es intolerable, pues han recurrido al uso de la violencia cada vez que el marco institucional y las elecciones no les han permitido triunfar.

3. Rechazamos el reconocimiento que hace el presidente Sebastián Piñera a Juan Guaidó. En rigor, este es un reconocimiento de la elite y los empresarios chilenos del cual el presidente es su legítimo representante, pero jamás de los educadores democráticos y del pueblo chileno que fue víctima de una de las dictaduras más sangrientas de América Latina, represión y violencia a la cual lamentablemente Piñera insta; quizás porque siempre estuvo del lado de quienes disparaban y reprimían a cientos de compatriotas indefensos. 

4. Los trabajadores de la educación luchamos por la justicia y la paz de los niños y niñas que forman parte de nuestros pueblos latinoamericanos. Por ello, rechazamos tajantemente la violencia provocada por la derecha golpista venezolana, quienes con sus actos buscan un enfrentamiento civil armado.

5. Creemos firmemente en la autodeterminación de los pueblos, por medio del ejercicio de su soberanía nacional y popular. Rechazamos cualquier voluntad intervencionista de países extranjeros y del imperialismo norteamericano que bien conocemos en Chile. Son el pueblo y la clase trabajadora venezolana los únicos quienes pueden decidir el futuro de su país.  El bravo pueblo venezolano ya lo ha hecho antes y creemos que esta vez no será la excepción.