No hay ni habrá “normalidad” para rendir el SIMCE

Ante las reiteradas vulneraciones a los derechos humanos en Chile
Octubre 27, 2019

COMPARTIMOS CON USTEDES UNA DECLARACIÓN QUE NOS HIZO LLEGAR ALTO AL SIMCE:

 

A la ciudadanía, organizaciones sociales.

En el momento de mayor crisis que ha tenido nuestro país desde el fin de la dictadura, la violencia del Estado nos ha afectado a todas de diversas maneras. Esta violencia está impactando a todas las niñas del país, y no podemos ignorar las necesidades que ellas tienen ahora y en lo que queda del año. Las niñas necesitan mantener una rutina y tener dentro de lo posible una sensación de estabilidad que les otorgue seguridad de que les podemos proteger. Esta seguridad no se puede construir sobre la negación de lo que está ocurriendo. Las niñas han sufrido con la represión del Estado, en especial en aquellos sectores más vulnerados y desiguales, donde coincidentemente las escuelas tienen más bajos resultados en el SIMCE y están en riesgo de cierre. Las niñas han estado privadas de su derecho a la educación. Están también con malestar, inquietud o definitivamente trauma, dependiendo de lo que les ha tocado vivir en estos días. Hemos visto múltiples intentos de psicólogas por ayudar a las adultas responsables a elaborar la crisis social de nuestro país y darle un espacio de palabra a niñas y jóvenes, quienes perciben las crisis. Tenemos que apoyarnos entre docentes, asistentes, profesionales y directivas de las escuelas para realizar el trabajo de sostener la infancia y juventud en estos momentos y en lo que viene.

En lo inmediato, queremos pedirles que se unan a exigir que:

  1. Este año no se aplique el SIMCE y
  2. Se suspenda el cierre de escuelas por la ordenación que realiza la Agencia de la Calidad de la Educación

En Alto al SIMCE llevamos más de seis años luchando por visibilizar la precarización y segregación del sistema educativo. Hemos denunciado, junto a otros actores, la desigualdad de la educación en Chile, y somos parte de esa sociedad que clama cambios en nuestra educación y en nuestras formas de relacionarnos. Apuntamos al SIMCE, que tensiona y genera múltiples efectos nocivos a las comunidades escolares, incluyendo, por primera vez, la amenaza del cierre de escuelas, principalmente públicas. Las demandas sociales e investigaciones muestran que el SIMCE estresa tanto a niñas como adultas, y sabemos que la amenaza de cierre ha aumentado la angustia en las escuelas que enfrentan la posibilidad real de que las cierren. Por esto queremos convocar a que hagan el llamado a no aplicar SIMCE, ni usarlo para cerrar escuelas, y, desde sus individualidades y colectividades, presionar a la Agencia de Calidad de la Educación, al Ministerio de Educación y al Congreso Nacional a priorizar el bienestar de las niñas.

También llamamos a las organizaciones sociales y políticas que están buscando una salida democrática a la crisis social, a que consideren con seriedad las demandas que las movilizaciones de la educación han realizado todos estos años, sean de estudiantes secundarias, universitarias, docentes, y apoderadas. Necesitamos que esta movilización signifique avances concretos en nuestra vida cotidiana, y no parches que mantengan el modelo.

 

* Se usó el femenino como género inclusivo